La guerra entre Ucrania y Rusia continúa preocupando a la OTAN, la cual ve cada día más reales las represalias nucleares de Rusia.
El submarino conocido como Belgorod zarpó de tierra desde el mes de julio y se rumora que estuvo implicado en el sabotaje de los gasoductos Nord Stream. En fechas recientes, según un informe del diario italiano “La Republicca”, se dice que el submarino ha descendido a aguas del Ártico con el misil nuclear Poseidón.
Begolord cuenta con 184 metros de eslora y 15 de manga, puede viajar a una velocidad de 60 kilómetros por hora bajo el agua y puede llegar a durar bajo esta hasta 120 días sin la necesidad de volver a salir a flote.
Por sí solo, este submarino no representa un gran peligro ni una amenaza para la guerra que se está aconteciendo sobre tierra. La principal amenaza es el arsenal con el que carga: un súper torpedo llamado Poseidón. Este proyectil, que mide un poco más de 24 metros, puede llevar en él una cabeza nuclear de hasta dos megatones.
Por este motivos, la OTAN teme que Rusia esté haciendo pruebas con Poseidón para en un futuro hacerlo explotar cerca de la costa de Ucrania y causar un tsunami radioactivo.